10 Julio 09.
La jurisprudencia de Rijik.
En las mañanas cuando me levanto casi siempre digo: Hoy tuve un sueño rarísimo!
Pane me dice: Ay mamá todos tus sueños son raros. Porque no los escribes? Están bien padres. Y bueno pues aquí voy. Por favor no traten de psicoanalizarme y tratar de interpretarlos. Vale?
Hace muchos años, como diez más o menos, tuve este sueño:
Era de noche , yo iba caminando por las calles del centro de la Ciudad , todo estaba normal las calles iluminadas por las lámparas y coches que circulaban con calma. Había caminado algunas cuadras cuando me encontré con una compañera abogada que se llama Josefina que vive en la calle de Leandro Valle y le dije que la acompañaba a su casa. Cuando dimos la vuela a la calle ya estaba muy oscuro y no había luces , la calle se convirtió en un callejón sin salida y cuando tratamos de regresar ya no pudimos tampoco , corrimos hasta el final de la misma y el muro de ladrillos se convirtió en un muro de libros . Salió un señor que parecía un vagabundo pero no sentimos miedo, de pronto se cayó uno de los libros, el señor lo levantó y en la portada el libro se titulaba: “La Jurisprudencia de Rijik.” ( sepa Dios quien es Rijik) . Las dos nos miramos con cara de no entender nada y el abrió el libro, estaba escrito con letras Grandes, doradas y muy barrocas:
“El DOBLE VALOR DE LA POCA COSA”.
No decía nada mas, volteé a ver a Josefina y ya no estaba nadie ni el vagabundo ni ella y todo había vuelto a la normalidad. Me desperté y me fui a trabajar.
El doble valor de la poca cosa, para mi, después se convirtió en la jurisprudencia de Rijik y lo entendí como el valor de las cosas simples y de lo cotidiano, el valor que hace las grandes transformaciones es lo básico, lo simple, lo humilde… la poca cosa.
La jurisprudencia de Rijik.
En las mañanas cuando me levanto casi siempre digo: Hoy tuve un sueño rarísimo!
Pane me dice: Ay mamá todos tus sueños son raros. Porque no los escribes? Están bien padres. Y bueno pues aquí voy. Por favor no traten de psicoanalizarme y tratar de interpretarlos. Vale?
Hace muchos años, como diez más o menos, tuve este sueño:
Era de noche , yo iba caminando por las calles del centro de la Ciudad , todo estaba normal las calles iluminadas por las lámparas y coches que circulaban con calma. Había caminado algunas cuadras cuando me encontré con una compañera abogada que se llama Josefina que vive en la calle de Leandro Valle y le dije que la acompañaba a su casa. Cuando dimos la vuela a la calle ya estaba muy oscuro y no había luces , la calle se convirtió en un callejón sin salida y cuando tratamos de regresar ya no pudimos tampoco , corrimos hasta el final de la misma y el muro de ladrillos se convirtió en un muro de libros . Salió un señor que parecía un vagabundo pero no sentimos miedo, de pronto se cayó uno de los libros, el señor lo levantó y en la portada el libro se titulaba: “La Jurisprudencia de Rijik.” ( sepa Dios quien es Rijik) . Las dos nos miramos con cara de no entender nada y el abrió el libro, estaba escrito con letras Grandes, doradas y muy barrocas:
“El DOBLE VALOR DE LA POCA COSA”.
No decía nada mas, volteé a ver a Josefina y ya no estaba nadie ni el vagabundo ni ella y todo había vuelto a la normalidad. Me desperté y me fui a trabajar.
El doble valor de la poca cosa, para mi, después se convirtió en la jurisprudencia de Rijik y lo entendí como el valor de las cosas simples y de lo cotidiano, el valor que hace las grandes transformaciones es lo básico, lo simple, lo humilde… la poca cosa.